
Al ser una temporada corta y aún con un clima no muy propicio para hacer excursiones, no son muchas las oportunidades que tenemos que disfrutar de esta actividad.
De todas formas, cada año intentamos visitar alguna de estas granjas y las zonas rurales en las que se encuentran.
Una buena excusa para salir de la ciudad o las zonas más turísticas y conocidas de Nueva Inglaterra y adentrarnos en su interior, en los pequeños pueblos a los que tampoco les falta encanto, historia o curiosidades interesantes que mostrar.
Hasta ahora las que hemos visitado siempre han sido granjas encantadoras, con un menú simple, barato y de estilo muy familiar y rústico.
Una buena excusa para salir de la ciudad o las zonas más turísticas y conocidas de Nueva Inglaterra y adentrarnos en su interior, en los pequeños pueblos a los que tampoco les falta encanto, historia o curiosidades interesantes que mostrar.

Hasta ahora las que hemos visitado siempre han sido granjas encantadoras, con un menú simple, barato y de estilo muy familiar y rústico.
Algunas de ellas solo abren por temporada y durante los fines de semana. Eso no deja mucho margen para quienes disfrutan visitándolas, así que suelen estar muy concurridas y algunas veces es complicado conseguir una mesa.
Nosotros este año, hemos decidido visitar una nueva granja de sirope de arce, la segunda que visitamos en el vecino estado de New Hampshire y así conocer un poco más sobre la zona en la que se encuentra.
Podéis leer sobre nuestra visita a esta completa granja, junto con algo más de información sobre sus alrededores, pinchando en el siguiente enlace:
Nosotros este año, hemos decidido visitar una nueva granja de sirope de arce, la segunda que visitamos en el vecino estado de New Hampshire y así conocer un poco más sobre la zona en la que se encuentra.

Podéis leer sobre nuestra visita a esta completa granja, junto con algo más de información sobre sus alrededores, pinchando en el siguiente enlace:









