viernes, 22 de octubre de 2021

Soportújar el Pueblo Embrujado de Granada

Soportújar el Pueblo Embrujado de Granada


Personalmente nunca había escuchado nada sobre un pueblo embrujado de la Alpujarra hasta hace solo un par de años. 

Incluso siendo de El Ejido, a solo 100 km de distancia, una hora y media en coche y habiendo visitado tanto la Alpujarra almeriense como la granadina en multitud de ocasiones, nunca había oído nada de un pueblo de brujas por aquí.   


Soportújar, Granada


Al parecer se ha vuelto muy conocido últimamente y su fama como pueblo de las brujas o embrujado a traspasado fronteras, al menos entre provincias a nivel nacional. 

La última vez que estuve de vacaciones en España, hace tres años, casualmente no estuvimos muy lejos de allí, a solo 18 kilómetros, en la población de Lanjarón con la que limita y que también pertenece a la provincia de Granada

Entonces disfrutamos mucho del día en la sierra, de la Alpujarra y de esta conocida población, pero a pesar de la cercanía ni se me ocurrió ir a Soportújar

Aún no tenía ni idea de la relación de Soportújar con nada que tuviese relación con las brujas, para mí el único pueblo de las brujas es Salem, al que por cierto voy con mucha frecuencia, ya que vivo muy cerca. 

Este año, en esta última visita a España, además coincidiendo con el otoño, no he podido resistirme a visitar este pequeño pueblo de la Alpujarra, que con tanta frecuencia he visto en las redes sociales de amigos y familiares en los últimos años.  


Soportújar, Granada


En la web de Soportújar mencionan una tradición antropológica de brujos y brujas que ya es suficiente para despertar mi curiosidad y necesidad de saber más. 

viernes, 8 de octubre de 2021

Viaje a España Pospandemia

Viaje a España Pospandemia


Son las 5 de la mañana y esta tarde, ya de noche, tenemos nuestro vuelo, no puedo ni dormir, aunque hoy me espera un día muy largo... 

Es 22 de septiembre, el primer día de otoño, comienza mi época del año preferida, la del aire fresco, la de los colores y olores que terminan con la belleza del invierno y la que nos preparan para vivir el frío que nos espera luego y que este año ya han anunciado que será temido. 

Y nosotros nos saltaremos esta belleza, esta preparación, porque volvemos al verano, a los más de 30 grados y al calor del Mediterráneo

Hoy, iniciamos viaje y mañana llegamos a nuestro Mediterráneo, a nuestra tierra, la que no nos ve y no vemos desde hace ya 3 años

Nosotros vamos o íbamos cada dos años, un año vamos nosotros y otro dejamos que la familia se anime a venir, o al menos intentamos animarles nosotros. Esto no fue planeado, pero las circunstancias obligan y te vas haciendo tus costumbres. 

No nos imaginábamos que iba a venir una pandemia mundial, que iban a complicarse de este modo los viajes internacionales y que nos iban a cancelar nuestros vuelos de regreso, como mandaba nuestra tradición a los dos años

Pero es que no hizo falta pandemia mundial, para complicarnos vuelos y viajes internacionales los años anteriores, solo problemas o asuntos de visados varios, de tiempos de procesos de green card eternos... Esta situación no es nueva, al menos para nosotros. 

En realidad nosotros nunca tuvimos prohibida la entrada a España y gracias a la Green Card, tampoco ninguna complicación extra, además de las normales en esta situación, para la vuelta a Estados Unidos

Una Green Card que nos ha dado este privilegio, pero que también no lo quitó en algunos momentos cuando pasábamos por todos los visados que tuvimos que pasar para conseguirla y otros cuando pasamos por todos los años que duró nuestro proceso eterno. 

Entonces no había pandemia mundial, solo advertencias de los abogados que decían, si salís del país ahora, no puedo garantizar que podáis volver a entrar. En esos momentos era el "quien algo quiere, algo le cuesta". 

Supongo que tras esos duros procesos, ahora hemos sido recompensados y hemos tenido opciones y con ellas las responsabilidades sobre hacer lo correcto, o lo que nosotros pensábamos que era lo mejor para todos, según las recomendaciones que nos estaban dando las autoridades. 

El verano pasado nos tocaba volver, después de dos años y no lo hicimos, nos cancelaron nuestros vuelos solo unos días antes de la fecha del viaje. 

Podíamos haber comprado otros, sí, podíamos. Podíamos haber ido de todas formas, sí y no hubiéramos sido los únicos, pero decidimos seguir las recomendaciones que nos llegaban a nosotros y a todos.

Y esperando, esperando y esperando, nos llegó la noticia de la vacuna, con lo que veíamos una esperanza como muchos otros para volver con más seguridad, con más responsabilidad. 

Ha sido una larga espera, nosotros casi hemos sido de los últimos que queriendo vacunarse, se han vacunado por aquí, pero la familia ha tardado más, mucho más que nosotros. 

Algunos de nuestros familiares que entre dosis de la vacuna, tienen 3 meses de espera, otros que dieron positivo y luego estuvieron 6 meses esperando por la vacuna, otros que dieron positivo entre vacunas y así caso a caso, una eternidad que por fin parece terminar. 

Parece porque ahora, por fin después de todas las esperas eternas, nos vuelven a decir que no recomiendan viajar, ahora nos dicen que la nueva variante es más peligrosa. Cuando ya se habían levantado todas las restricciones, hasta el uso de las mascarillas en los interiores, cuando todos parecían haber vuelto a la normalidad, vuelta a las restricciones. 

Pero es que además nos dicen que igual necesitamos una tercera dosis, que igual la vacuna, que resulta que no protege tanto como se esperaba, o esperábamos nosotros, igual pierde su eficacia a los seis meses

De hecho, ya han empezado ha suministrar terceras dosis, y esta vez en ambos lados, aquí y allí, aunque solo a ciertas personas. De momento todo son rumores, no es seguro aún que al resto de la población nos vayan a suministrar esa tercera dosis, pero ya volvemos a la incertidumbre y a las dudas. 

Incertidumbre de si tendremos que volver a esperar todos a nuestro turno, a que toda la familia se vuelva a vacunar de esa nueva dosis, de si esta variante traerá nuevas restricciones, de si estamos desaprovechando nuestra oportunidad, una que no sabemos si tendremos en el futuro... 

Una oportunidad que hasta ahora gracias a la Green Card nos ha dado un poco de más facilidad, porque si no hubiésemos tenido, tendríamos que haber solicitado un NIE, como han hecho muchos, pero eso implica más papeleos y más incertidumbre y más espera... más después de dos visados diferentes, de una renovación de uno de los dos, de un permiso de trabajo y de una Green Card que solicitamos 4 veces con tres empresas distintas hasta por fin, seis años después, poder tenerla en nuestras manos. 

O un viaje de 14 días a México, una opción más, pero que obviamente implica más gasto económico, más tiempo y más riesgo, al fin y al cabo México parece un destino muy popular durante la pandemia, no solo de turistas que quieren entrar en Estados Unidos, además de mucha otra gente que ha pasado sus vacaciones pandémicas por este país. Con tanto turista internacional, además de la situación del país, el riesgo de pasar 14 días por allí, supongo que en teoría es mucho mayor que volar directos a Estados Unidos

Más aún se reducirían los riesgos de contagio si Estados Unidos hubiese impuesto, como otros países, una cuarentena obligatoria y controlada. La medida de entregar un panfleto en el aeropuerto pidiendo a los viajeros que llegaban que se auto aislasen ha sido un cachondeo, lo hemos podido comprobar en Instagram fácilmente, ni FBI, ni CIA, ni espías profesionales han sido necesarios, los propios viajeros han ido colgando sus vídeos del aeropuerto directos a todos lados, incluidas fiestas multitudinarias, lugares turísticos... 

Al final y después de calentarnos mucho la cabeza, decidimos que ya habíamos esperado suficiente y que era ahora o nunca.  

Cogimos un taxi para llegar a la estación de autobuses de Portsmouth y desde allí el autobús al aeropuerto de Boston

Llegamos solo 8 horas antes de la salida del vuelo, ocho sí, ocho. 

La estación de autobuses de Portsmouth está muy cerca de nuestra casa, pero nunca habíamos pedido un taxi allí, al ser una zona más rural y en tiempos de pandemia, no sabíamos cómo de fácil iba a ser este paso. Finalmente fue tan sencillo o más que en la ciudad. 

El autobús aunque lo teníamos reservado con muchos días de antelación, funciona un poco diferente. No te garantizan asiento, los primeros que llegan son los primeros que se sientan y es posible que te quedes sin asiento, aunque tengas reserva

Lo positivo es que puedes montarte en cualquier bus anterior al que has reservado, así que al llegar, nos montamos en el que estaba allí ya. 


📹 Vídeos: 






Lo que no me queda del todo claro es que pasa si llegas al de la hora que tienes reservado y no hay asiento disponible, supongo que te dejarán subir en el próximo, pero si es el último del día creo que te quedas en tierra. Además dicen que solo es válido para el mismo día de la fecha. 

Los autobuses son cómodos, pero no permiten llevar ninguna maleta de mano a bordo, todo va abajo. Al menos son silenciosos y el trayecto solo tiene una parada antes de llegar y es rápido. 

Una vez en el aeropuerto de Boston, al menos en la zona de vuelos internacionales no hay mucho, solo una pequeña tienda abierta antes de pasar los controles. 

Iberia nos pidió el código QR que se consigue rellenando el formulario SpTH y también la tarjeta de vacunación

Pasamos el control bastante rápido, no había cola y además tampoco nos hicieron sacar los dispositivos electrónicos, ni nada.  

Dentro de la zona interior, había algunos locales abiertos, aunque también muchos cerrados y los que estaban abiertos estaban muy llenos. 


📹 Vídeos: 




A la hora de embarcar, Iberia solo hizo distinción entre primera, pasajeros con niños y el resto, por lo que fue un poco caos. 

Nosotros entramos de los primeros, pero una señora americana entró antes, justo delante mía y con una maleta de mano muy pesada. Ella estaba sentada en las primeras filas, pero no podía subir su maleta, tampoco le podía ayudar nadie de la tripulación, normas anti-covid, así que me dijo que allí se quedaba, en medio del pasillo, ella y su maleta. 

Al final me tuve que meter en un asiento para dejar pasar a Fran y él le subió la maleta a la señora para que dejase pasar al resto del avión y no nos quedásemos todos en Boston.  

El avión no iba vacío, pero tampoco lleno, de todas formas nos informaron que intentásemos movernos de nuestro asiento lo menos posible. Obviamente hubo quien se pasó el vuelo dando vueltas por el avión y sin mascarilla, también quien iba pasando y agarrándose a todos los asientos mientras se daba su paseo sin mascarillas y moviendo todos los asientos en los que algunos intentábamos descansar o dormir. 


📹 Vídeos: 




Pero lo mejor fue los dos señores chillando en mitad de la noche con todo el avión en silencio, manteniendo su charla tan animadamente. 

En cuanto a la comida, la han simplificado, pero aún no sigue siendo medio decente para ser comida de avión. 

Aún así no fue el peor vuelo que he tenido, así que uno listo, pasamos varios controles de pasaporte, de maletas de mano, aquí sí nos hicieron sacar todos los objetos electrónicos y después otro de pasaportes en el que me pidieron el código QR

En ese control le enseñé la cartilla de vacunación y me dijo que a ella eso no, que eso a los médicos, pero nadie me lo pidió en Madrid, solo en Boston


📹 Vídeos: 



Una vez pasados los controles, cruasán de jamón para desayunar con zumo de naranja y directos al vuelo a Granada

En el mini vuelo a Granada, como el bus, no caben las maletas de mano, así que van todas a parte, las dejamos en la puerta del avión y ya se encargan ellos. 

Aquí curiosamente sí que van embarcando por filas, de las últimas a las primeras. También para desembarcar, se va haciendo fila a fila de las de alante a las de atrás, además la azafata se pone de barrera, para que nadie se cuele y se haga en orden. Me sorprendió que en un avión tan pequeño, encima en el que nadie entra con maleta de mano, se hiciese tan ordenado, mientras en el otro fuese tan caótico, ambos de la misma compañía.  

En este vuelo no dan nada de comer, solo toallitas para limpiarse las manos, pero en menos de una hora estábamos ya en Granada.  

Una vez en tierra, la familia vino a recogernos, hicimos una parada en Motril para comer y ya directos a casa. 


📹 Vídeos: 




En casa, dejamos las maletas y directos a la farmacia a hacernos unos test, los primeros que nos hemos hecho nosotros, ya que hemos estado bastante aislados y al trabajar desde casa nunca hemos tenido que hacernos ninguno. 


📹 Vídeo: 



¡Los dos negativos y ya en casa, después de tres largos años!. 


jueves, 30 de septiembre de 2021

Faro Portland Head Light

Faro Portland Head Light en Maine


Son muchos los faros que podemos encontrarnos por Nueva Inglaterra, algunos de ellos ya he ido compartiéndolos en este blog divididos en regiones, algo que también haré con los de Maine, pero voy a empezar por uno de los faros más conocidos e históricos de Estados Unidos, el Portland Head Light


Faro Portland Head Light en Maine


📹  Vídeos: 




El faro más fotografiado de Estados Unidos y además el más antiguo de Maine, se encuentra en uno de los entornos más privilegiados de la costa de Nueva Inglaterra, dentro de un parque en el que comparte ubicación con un fuerte histórico, Fort Williams


Faro Portland Head Light en Maine


A pesar de su nombre, el faro Portland Head Light está ubicado concretamente en Cape Elizabeth, una pequeña población al sur de Portland, que aunque en la actualidad es independiente, originariamente formó parte de esta ciudad. 


Faro Portland Head Light en Maine


De todas formas, sí que pertenece al área metropolitana de la ciudad de Portland, de la que se encuentra a solo unos 8 km, unos 15 minutos en coche


Puerto de Portland en el Museo del Faro


El Portland Head Light es uno de los faros que ayudaban a los barcos a llegar a salvo al puerto de Portland


📍  Dirección: 


1000 Shore Road
Cape Elizabeth, ME 04107


Concretamente está ubicado dentro de Fort Williams Park, un parque de más de 36 hectáreas abierto durante todo el año desde el amanecer hasta el atardecer. 


Cartel de Bienvenida del Fort Williams Park


En la actualidad este parque es propiedad de la ciudad de Cape Elizabeth, aunque hasta que fue comprado por la ciudad en 1964 era una instalación militar. 

viernes, 10 de septiembre de 2021

Harpswell en Maine

Bailey Island en Harpswell, Maine


Maine es conocido como vacationland en Estados Unidos, la tierra de las vacaciones, especialmente entre los habitantes de Nueva Inglaterra, quienes incluso suelen elegir este estado como lugar para su  segunda residencia, pero también para el resto del país e incluso para muchos canadienses.  

Este estado cuenta con una ventaja, su extensa costa, y en ella podemos encontrar un buen número de pequeñas poblaciones. La mayoría están muy poco pobladas durante los inviernos, en las que solo algunos locales residen durante todo el año, muchos gracias a la industria de la pesca.  



Estas pequeñas poblaciones también tienen algo en común, su encanto, el de las poblaciones costeras de Nueva Inglaterra, pequeñas villas de pescadores en las que permanece la vida más tradicional, la gastronomía y el turismo más rural, primando su entorno natural y todas las actividades que lo rodean. 

Harpswell es una de esas localidades, ubicada en el sur de la parte central de la costa de Maine, entre otras poblaciones más conocidas como Freeport, Brunswick o Bath y no demasiado lejos al norte de Portland


Bandera de Estados Unidos al Estilo de Maine


Esta población costera de la Bahía de Casco, en el Golfo de Maine, está formada por más de 200 islas pequeñas, entre las que destacan tres principales. 

martes, 7 de septiembre de 2021

Land's End Gift Shop en Maine

Maine Lobsterman en Land's End Gift Shop


En Estados Unidos o allí en Europa, cada vez es más común que los negocios sean propiedad de las grandes multinacionales y que los pequeños comercios, los más tradicionales y únicos, poco a poco vayan desapareciendo. 

Además estamos en un mundo cada vez más globalizado, en el que los comercios de aquí, están allí y viceversa. Si empresas como Starbucks, McDonald's, Dunkin Donuts, Apple, Calvin Klein... llevan años asentadas en Europa, aquí también han ido entrando poco a poco las de allí, como por ejemplo Ikea, PrimarkDecathlon. También empresas españolas como Zara, el Banco Santander y la almeriense Cosentino son solo algunos ejemplos de una larga lista que ha ido creciendo con los años. 

Esta última crisis está dejando al mundo muy dañado, en general, pero hablando en particular sobre este sector, ha afectado al comercio en general, no solo al pequeño, también al grande. Hemos visto como varias grandes cadenas han ido cerrando muchas de sus tiendas, algunas lo siguen haciendo aún, otras europeas han decidido cerrar todas las localizaciones abiertas en Estados Unidos, como Flying Tiger o Godiva que además, también cierra sus tiendas en Canadá

A pesar de eso, hay algunos estados que aún se resisten, no solo a preservar sus tiendas más tradicionales con productos fabricados en el país, además es que se especializan en productos locales o regionales y donde en general se nota cierto rechazo a las grandes cadenas, que no son tan evidentes como en otras zonas del país. 

Claros ejemplos son Vermont y también Maine, en estos estados se nota más esta apuesta por lo regional y eso se traduce en una variedad de comercios únicos que aún resisten abiertos. 


Bandera Estados Unidos Versión Maine en Land's End Gift Shop


Y ese es el caso de este particular comercio de Maine, uno que probablemente ninguno de vosotros conozcáis, pero que curiosamente recibe autobuses llenos de turistas. Además en el poco tiempo que yo estuve dentro, pude comprobar como clientes comentaban a los dependientes como volvían año tras año como rutina de sus vacaciones anuales. Muchos de ellos ya abuelos, a los que a algunos les acompañaban sus nietos. 

Land's End Gift Shop es un nombre que ya por sí solo suena peculiar, como mínimo y en este caso resulta idóneo para una tienda que podría competir perfectamente por su peculiaridad y a la que además, el nombre le viene perfecto por su localización. 


Land's End Gift Shop en Maine


Fin de la tierra, la traducción del nombre de este comercio, no tiene el mismo significado que el que podemos pensar en España. Allí pensaríamos en la Tierra en mayúscula, el mundo conocido, pero aquí en el nuevo mundo, el significado es más literal, tierra, en minúscula. 

Y es que se encuentra en una isla, Bailey Island, una de las tres mayores de entre las más de doscientas islas que forman parte de Harpswell, en la Bahía de Casco

Bailey está unida por un conocido puente que lleva su nombre con otra de estas tres islas principales, Orr's Island


Bailey Island Bridge en Maine


Y esta tienda, Land's End Gift Shop, se encuentra en el extremo de estas alargadas islas, frente al océano. 


📍  Dirección:


2391 Harpswell Island Rd.
Bailey Island, ME 04003


Su eslogan resume muy bien ese sentimiento local y tradicional en pocas palabras, "A Maine business supporting other Maine business since 1959!".  Un negocio de Maine, que apoya a otros negocios de Maine y en el que añaden la fecha, desde 1959, como otro dato importante.  

Además es un negocio familiar del que en la actualidad se encarga la tercera generación. 

Cuenta con una zona de aparcamiento, no demasiado amplia, pero al menos nosotros no tuvimos problema en encontrar espacio para aparcar en fin de semana. 

Está rodeada por una zona de terraza con algunas sillas muy típicas para exteriores conocidas como sillas Adirondack. Este tipo de sillas con amplios reposabrazos y altos respaldos reciben el nombre de las montañas situadas al noreste del estado de Nueva York

Desde la terraza se puede disfrutar de las vistas al océano, toda la zona ajardinada de la parte trasera en la que se encuentra una escultura y una pequeña playa. 


Exteriores de Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


📹  Vídeo:



La playa estaba concurrida cuando nosotros fuimos, a pesar de que el verano pasado se produjo en esta isla la única fatalidad por ataque de tiburón del estado de Maine.


Playa en los Exteriores de Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


📹  Vídeo:



La escultura, Maine Lobsterman, representa a un pescador de langostas arrodillado mientras que le pone bandas a las pinzas de una langosta. 


Maine Lobsterman en Land's End Gift Shop


📹  Vídeo:



El modelo que se usó para esta estatua fue H. Elroy “Snoody” Johnson un pescador conocido de esta isla. 

Es una de las tres réplicas que existen de la original, que fue creada en yeso pintado de bronce en 1939 y usada como tema central en representación del estado de Maine para la Feria Mundial de New York. El escultor encargado de elaborarla fue Victor Kahill, de Portland.  

Y es precisamente en esta ciudad, Portland donde yo vi esta escultura por primera vez. Después de la feria volvió a Maine, estuvo colocada en varios sitios de Portland hasta que fue vandalizada. La restauraron y la llevaron hasta un museo de Boothbay

Las tres réplicas, fueron hechas en bronce en 1975 por otro escultor, aunque usando el mismo molde de la original. Y la tercera se encuentra en la capital de Maine, la ciudad de Augusta.

El local actual en el que se encuentra esta tienda no es el original, aquel era mucho más pequeño, aunque se lo llevó el océano durante una fuerte tormenta en 1978

El que podemos visitar ahora es enorme y está dividido en dos plantas. En total cuenta con más de 650 metros cuadrados

Y allí hay de todo, de todo lo imaginable y lo inimaginable que te puedas esperar encontrar en una tienda de recuerdos. 


📹  Vídeo:



Y es que en esta enorme tienda de recuerdos de una pequeña isla de Maine podemos encontrar mil y una cosa con temas típicos de este estado, para empezar todo lo relacionado con las langostas. 


Decoración Temática Langostas en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine

Calcetines con Langostas en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine

Abrebotellas en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


Y no solo en objetos o como decoración, también cualquier utensilio de cubertería relacionado con las langostas. 


Utensilios de Langostas en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


📹  Vídeo:



Pero si las langostas son el tema principal, tampoco se quedan atrás otros como los arándanos, los famosos arándanos salvajes de Maine, mucho más pequeños que los normales y mucho más ricos.  

Los lupinos, aunque esta flor es muy famosa en un pueblo de las montañas de New Hampshire donde se celebra un festival anual y todo, también se puede encontrar por zonas de Maine


Artículos con Lupinos Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


📹  Vídeos:




Los pinos, que formaron parte del diseño de la antigua bandera del estado de Maine y que son tan representativos de este estado. 


Tazas de Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


Las ballenas, los osos, alces y los frailecillos también encuentran su espacio en los objetos de recuerdo o de regalo típicos de Maine


Ballenas en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


Y los faros, por supuesto, este estado cuenta con un gran número de faros y algunos de los más conocidos y bonitos del país.  


Faros en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


No solo objetos, también podemos encontrar aquí algunos alimentos, especialmente de empresas de Maine o de la región de Nueva Inglaterra como Stonewall Kitchen


Comida en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


📹  Vídeos:





Algunos de estos alimentos son bastante raros y muchos muy "americanos", todo polvos listos para añadir líquido y comer. Y cuando digo todo es todo, desde el pan en una botella de cerveza de cristal, hasta el aperitivo, el plato principal y el postre, un menú completo a base de polvos. 


📹  Vídeos:






Una cosa que me hubiese gustado comprar eran unos iniciadores de fuego de colores que supongo que serán de ayuda para encender las chimeneas, aunque de momento no tenemos chimenea, así que ya los probaré si consigo tener alguna.  


Iniciadores de Fuego en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine

📹  Vídeo:



Y no importa que época del año sea, siempre, siempre es posible comprar algo para Navidad, y esto no es exclusivo de Maine, yo creo que al menos de toda Nueva Inglaterra


📹  Vídeos:





De entre todo y mira que había cosas curiosas, tres fueron los objetos que me llamaron más la atención, aunque no creo que dos de ellos estuviesen a la venta. 

El primero era un troll, o al menos eso asegura una hoja que nos encontramos junto a este misterioso personaje. 


Troll en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


Y esta es la hoja con la explicación a la que me refiero. 


Troll en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


No diría que los trolls son algo típico de Estados Unidos, más bien me suenan a algo del norte de Europa, pero al parecer este no está solo por aquí por Maine


Troll en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


📹  Vídeos:





Si os gustan estos seres mitológicos y estáis por Maine, no podéis perderos la exhibición que hay en el Coastal Maine Botanical Gardens en Boothbay


🔔  Enlace Próximamente Aquí 


El segundo objeto curioso, que tampoco creo que está a la venta, son buzones de correos antiguos con cerraduras de combinaciones. 


Buzones Antiguos en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


¿Habéis visto alguna vez alguno así?. 


Buzones Antiguos en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


Son muy curiosos con sus águilas y sus iniciales U.S y todo, no les falta detalle. 


Buzones Antiguos en Land's End Gift Shop en Bailey Island, Maine


📹  Vídeo:



El tercer objeto sí estaba a la venta, pero no lo compré, aunque no me pude resistir a otros artículos de esta tienda, con este no tuve mucho problema, pero curioso me parece. 

Se trata de un Maine Woodsman's Weather Stick, es decir un palo de los bosques de Maine que dicen que predice el tiempo de forma rústica, pero que realmente funciona. 


Maine Woodsman's Weather Stick en Land's End Gift Shop


Son ramas de abetos balsámicos o abetos de Navidad y aunque estos en particular son de Maine, también los hay de Vermont y probablemente también en Canadá, ya que era un método usado por los nativos americanos que vivían en estas regiones del noroeste. 


Maine Woodsman's Weather Stick en Land's End Gift Shop


Al parecer predicen el tiempo si se doblan hacia un u otro lado, normalmente se colocan en las ventanas o las puertas de las casas. 


Maine Woodsman's Weather Stick en Land's End Gift Shop

Aquí cuestan $6.99 cada uno más los impuestos, pero si te llevas tres, entonces solo $18, así te ahorras un dólar con cada uno. 


Maine Woodsman's Weather Stick en Land's End Gift Shop


📹  Vídeo:



¿Habíais visto alguno de estos palos?. ¿Conocéis otro método rústico para predecir el tiempo?.  

Y con esto finalizo esta visita a uno de los comercios más característicos y curiosos de Maine, una visita que no os podéis perder si visitáis esta zona. 

Y para más recomendaciones por aquí, no olvidéis pinchar en el siguiente enlace: 


🔔  Enlace Próximamente Aquí 


¿Qué os ha parecido esta tienda de recuerdos?. ¿Soléis visitar las tiendas de souvenirs cuando viajáis?. ¿Qué artículo os hubiese gustado comprar en esta tienda?. 


miércoles, 1 de septiembre de 2021

Fort Popham en Maine

Fort Popham en Phippsburg, Maine


Descubrí este histórico fuerte totalmente por casualidad, mientras buscaba un faro de una isla cercana, que se supone, se podría ver bien desde la costa y que conseguimos distinguir, más o menos, pero nos fue imposible acercarnos más, ya que hay muchos caminos privados a los que no se puede acceder por esa zona. 

Al parecer no somos los únicos que llegan allí por casualidad, no es un fuerte muy conocido ni entre los habitantes de otras zonas de Nueva Inglaterra o incluso de Maine, pero está muy cerca de una playa muy popular, Popham Beach State Park, por lo que recibe anualmente a unos 100.000 visitantes


Fort Popham en Phippsburg, Maine

Fort Popham en Phippsburg, Maine


📹  Vídeos: 




Al contrario que esta playa, el fuerte es gratuito, así que merece mucho la pena dedicarle unos minutos si nos encontramos por esa zona, si hemos ido a la playa allí o si nos interesa todo este tema de fortificaciones militares. 


Exterior del Fuerte Fort Popham en Phippsburg, Maine


Se encuentra en Phippsburg, una población situada a unos 24 kilómetros desde Bath, más popular y  turística por su arquitectura del siglo XIX y por ser conocida como la ciudad de los barcos, ya que allí se han construido un gran número de embarcaciones. 


📍  Dirección:

219 Popham Rd, 
Phippsburg, ME 04562


Fort Popham, es uno de los más de 20 guarniciones o avanzadas militares que se crearon para proteger la región del río Kennebec, la que se construyó más al norte fue Fort Halifax, situado en Winslow, Maine.


Río Kennebec a su Paso por Phippsburg en Maine


También es uno de los seis fuertes históricos abiertos al público y que se pueden visitar en la costa de Maine.  


Fuerte Fort Popham en Phippsburg, Maine


Hace algunos años ya compartí otro de estos fuertes en el blog, el fuerte de Kittery, Fort McClary

Podéis leer esta entrada pinchando en el siguiente enlace: 

viernes, 27 de agosto de 2021

Restaurante y Carnicería: Tuckaway Tavern en New Hampshire

Restaurante y Carnicería: Tuckaway Tavern en New Hampshire


Una idea preconcebida que tenemos la mayoría de los españoles sobre los comercios en Estados Unidos, es que aquí es imposible encontrar las típicas panaderías, pescaderías o carnicerías de barrio que tan típicas son en España

Es una idea real, pero no completamente y es que mientras que aquí se lleva más el estilo de grandes superficies, que en España también ha empezado a surgir en las últimas décadas, también hay algunas zonas en las que no es tan complicado hacerse con una variedad de opciones en cuanto a tiendas de barrio especializadas se refiere. 

Los comercios aquí son particulares, se pueden parecer a los que tenemos en España, pero la mayoría no son exactamente iguales, aquí se diversifica mucho más, son más polivalentes que allí. 

Hay muchos ejemplos sobre esto, que a priori os puede sonar confuso, pero si habéis seguido el blog durante estos años o la cuenta del Instagram, estoy segura que me vais a entender mucho mejor. 

Y si no, con un simple vistazo al blog podéis haceros una idea de la variedad de combinaciones y de los diferentes tipos de comercios que podemos encontrar aquí, con sus particulares diferencias con los que tenemos allí en España

De hecho, hace poco compartí una entrada sobre uno de estos negocios, una granja de lavanda, que realmente es una casa con varios jardines grandes y un pequeño campo, pero a pesar de ello con un estilo de negocio bastante diversificado. 

Podéis leer más sobre esta casa/granja pinchando en el siguiente enlace: 

  

🌷  Granja de Lavanda en New Hampshire


En esta ocasión voy a compartir nuestra visita a uno de estos comercios, un comercio que casi se parece a los negocios de barrio de España, pero con su toque estadounidense, que no puede faltar. 

Tuckaway Tavern and Butchery es como su nombre indica, una taberna, aunque yo lo veo más como restaurante o asador y además una carnicería, en la que también, por supuesto, venden otros productos. 



Se encuentra en Raymond, una pequeña población de New Hampshire

lunes, 23 de agosto de 2021

Mount Washington en la Cima de Nueva Inglaterra

Imán de la Cima de Mount Washington


Mount Washington es el monte más prominente al este del Río Misisipi y el pico más alto del noreste de Estados Unidos, con una altura de 1.917 metros. Así que subiendo allí, estamos en la cima de Nueva Inglaterra y también de bastantes más estados de esta zona del país. 

Dicen que en los días claros, desde su cima se pueden ver los estados de Maine, Vermont, Massachusetts, Nueva York y hasta la provincia de Quebec en Canadá, además del Océano Atlántico

Se encuentra en las White Mountains, las Montañas Blancas, una cadena montañosa que forma parte de la Cordillera de los Montes Apalaches y en la que encontramos más de 250 km del famoso Appalachian Trail.


Mount Washington en la Cima de Nueva Inglaterra


Estas montañas se encuentran en el estado de New Hampshire, del cual ocupan una cuarta parte de su territorio, aunque también una pequeña porción de las White Mountains pertenece al estado de Maine

Mount Washington se encuentra en la parte que pertenece al estado de New Hampshire, concretamente a la pequeña población de Sargent's Purchase que cuenta con 3 habitantes. Algo curioso, pero no es de extrañar, de hecho esta población pertenece al condado de Coös, el más extenso y menos poblado de todo New Hampshire


Mount Washington State Park


Además se encuentra en el Mt. Washington State Park, el parque estatal del Monte Washington, aunque la mayor parte de las montañas pertenecen al White Mountain National Forest, Bosque Nacional de las Montañas Blancas


Carteles Informativos en la Cima de Mount Washington


El primer camino a la cima fue construido en el año 1819 y a mediados del 1800 se convirtió en un punto turístico popular.